Este artículo nace con la intención de entregar información tanto a familias gestantes como a profesionales de salud, para que sepan qué hacer en caso de enfrentarse al nacimiento de un bebé prematuro.
No pretende ser una guía exacta, sino ofrecer orientaciones generales que puedan adaptarse a cada experiencia particular, si llega a ser necesario.
Porque cuando un bebé nace antes de tiempo, no solo estamos frente a un desafío médico. Estamos frente a una historia que cambia de rumbo, a padres que necesitan sostén y a un bebé que requiere cuidados muy específicos… pero también cercanía, contacto y vínculo.
Según datos de la OMS – Organización Mundial de la Salud, A nivel mundial la tasa de nacimientos prematuros osciló entre el 4% y el 16% en 2020. Comprender cómo acompañar la lactancia en este contexto puede marcar una diferencia real en la salud y el desarrollo de ese bebé.
Cuando todos hablamos el mismo idioma, se hace más fácil acompañar.
Aunque existen distintas formas de clasificar la prematurez, no hay un consenso absoluto entre organismos internacionales e instituciones de salud respecto a los rangos exactos. Sin embargo, más allá de la clasificación, lo fundamental es acompañar a cada bebé según sus necesidades individuales, su evolución y sus señales.
De forma general, podemos encontrar:
Nacen antes de las 28 semanas de gestación. Aquí, tanto el bebé como la madre están en etapas muy iniciales de desarrollo. Es posible que la glándula mamaria se vea afectada para lograr su desarrollo completo y el desafío sea mayor para conseguir una lactancia exclusiva, por lo que el acompañamiento es clave.
Nacen entre las semanas 28 y 32. Suelen presentar desafíos importantes de salud, por lo que el equipo médico evalúa cada caso de manera individual.
Nacen entre las semanas 32 y 35. Aunque pueden parecer más estables, igualmente requieren una evaluación cuidadosa, ya que aún hay inmadurez en órganos y reflejos.
Nacen entre las semanas 35 y 37. Muchas veces parecen bebés de término, pero suelen necesitar más apoyo para alimentarse y regularse.
Cuando hablamos de prematuros, es importante considerar dos edades:
Por ejemplo, si un bebé nació en la semana 30 y han pasado 4 semanas, su desarrollo corresponde a uno de 34 semanas. Ajustar expectativas a esta edad ayuda a disminuir frustraciones y a comprender mejor sus procesos.
En el contexto de la prematurez, la leche materna no es solo alimento: es protección, es medicina, es terapia, es sostén.
Cada bebé prematuro tiene su propio ritmo. La alimentación no es una meta inmediata, sino un proceso. Y aquí cabe detallar que estamos hablando de leche materna, leche de fórmula y/o un preparado exclusivo que solo los médicos neonatólogos pueden recetar, como única fuente de alimentación para los bebés que se encuentran en ésta etapa.
Muchas veces se inicia con nutrición por vía intravenosa, ya que el sistema digestivo aún es inmaduro. Luego, se avanza hacia la alimentación por sonda (generalmente nasogástrica), que permite que la leche llegue directamente al estómago.
La etapa que muchas madres esperan con ilusión es la succión directa al pecho, pero esta transición debe ser progresiva y respetar la madurez del bebé.
Este camino no es lineal. A veces será necesario retroceder, y eso no significa que algo se perdió, sino que el bebé está adaptándose a su propio ritmo.
El contacto piel con piel no es un lujo, es una necesidad.
Incluso en contextos hospitalarios complejos, cuando el bebé está estable, el método canguro puede hacer una gran diferencia. El cuerpo de la madre (o del padre en muchas ocasiones) ayuda a regular la temperatura, la respiración y el ritmo cardíaco del bebé.
Además, favorece el vínculo y activa los reflejos que, poco a poco, facilitarán la lactancia.
Para profundizar en este enfoque, se puede revisar los estudios del Dr. Nils Bergman, quien ha investigado ampliamente sobre el método madre canguro.
La experiencia en una unidad neonatal puede ser profundamente abrumadora, tanto para las familias como para los profesionales de salud.
En las familias pueden aparecer emociones intensas como miedo, ansiedad o culpa. Y en el equipo de salud, el desgaste físico y emocional también es una realidad.
Por eso, construir un puente de comunicación respetuosos y cercano es fundamental. Sentirse parte del equipo, poder expresar emociones y sostenerse mutuamente, hasta donde sea posible, no solo mejora la experiencia, sino también el cuidado del bebé.
Volver a casa es un paso importante, pero no significa que todo esté resuelto.
La lactancia en prematuros no es un camino perfecto ni lineal. Es un proceso que se construye día a día, con apoyo, información y mucha humanidad.
Cuando el sistema de salud logra sostener a la familia, y la familia se siente acompañada y empoderada, se genera un círculo virtuoso que impacta no solo en la salud inmediata del bebé, sino también en su desarrollo a largo plazo.
Y en medio de todo lo técnico, tubos y alarmas, hay algo que no podeos perder de vista: ese bebé necesita a sus padres. Y el vínculo que se construye, incluso en este contexto, será clave para toda la vida.
Este no es un camino perfecto, ni rápido, ni siempre visible. Pero es un proceso profundamente significativo.
Y cuando una familia es acompañada con información, respeto y sensibilidad, no solo se favorece la lactancia… se sostiene algo mucho más profundo: la confianza, el vínculo y la forma en que esa historia será recordada.
Si sientes que necesitas seguir profundizando o acompañarte en este proceso, te invito a escuchar el episodio que grabé junto a la Dra. Miranda Acosta, donde abordamos la lactancia en prematuros con mayor profundidad. Aquí tienes el link para YouTube y para Spotify.
Soy Nathalia, mamá y Asesora de Lactancia certificada por Edulacta, con diplomado en Lactancia y Puerperio de la Escuela Renacer de Chile. Desde 2020 me dedico a divulgar información sobre lactancia, el puerperio y todos los temas relacionados con esta etapa. Creé un congreso virtual, conduzco un podcast especializado y acompaño familias a través de talleres y asesorías personalizadas. Mi compromiso es brindarte información confiable, actualizada y basada en evidencia, con la calidez y cercanía que esta etapa tan transformadora merece.