
El posparto sigue siendo una de las etapas más invisibilizadas y mal comprendidas dentro de la experiencia materna. A menudo se reduce a un periodo breve, casi administrativo, que termina cuando el cuerpo «se recupera». Sin embargo, para muchas mujeres, lo que ocurre después del nacimiento es una transformación profunda que no cabe en calendarios ni definiciones rígidas.

